sábado, 6 de febrero de 2010

La abrumadora sensación de gozo del ser

Siempre me había llamado la atención descubrir en los salmos expresiones de gozo exultante: alegrarse en Jehová, cantar, celebrar, glorificar, 'con júbilo'... pero no acababa de entender la experiencia de este gozo...
Me parece que estos días lo estoy experimentando: y es abrumadora también la sensación. 
El corazón está lleno de gozo y gratitud al Señor, y la expresión de estos sentimientos se hace imperantemente necesaria, rebosa: 'Glorificarte he, oh Jehová; porque me has ensalzado, y no hiciste a mis enemigos alegrarse de mí' (Salmo 30:1) 'Por tanto a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre' (vs. 12)
Pero... ¿el gozo y la gratitud sólo dependen de mis circunstancias?: 'Dad a Jehová, oh hijos de los fuertes, dad a Jehová la gloria y la fortaleza. Dad a Jehová la gloria debida a su nombre: humillaos a Jehová en el glorioso santuario' (Salmo 29: 1-2)
El gozo del que había oído hablar me parecía vacío, de cartón piedra: los cristianos no estamos siempre sonriendo, y, si lo hacemos, nos mentimos a nosotros mismos y a los demás, porque el gozo no está sólo en la sonrisa, igual que la tristeza no está únicamente en el llanto. Pero los salmistas no hablan de sonreir, sino de alegría del corazón, no por nosotros, ni por nuestras circunstancias, que son cambiantes, sino por Él: 'Por tanto en él se alegrará nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado' (Salmo 33:21)
Me gustaría que la gratitud se instalara en mi corazón, y desde lo más profundo, cuando vengan los momentos difíciles o tristes, rebose y me haga recontar todos los beneficios que Dios ha traído a mi vida y glorificarle. Que nunca, aún en medio del llanto, me olvide de la bondad de Jehová para conmigo.

'Alegraos en Jehová, y gozaos, justos: y cantad todos vosotros los rectos de corazón' 
(Salmo 32:11)

febe*

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!!!
que te voy a decir.. que tienes razon? pues si es que esta claro. =)
grandes cosas ha hecho Jevohá, estaremos alegres.
I love you
raquel.

Jairo Cortés dijo...

Exacto!! Esa alegria profunda que solo Dios puede dar al corazón. Me acordaba mientras leia este post cuando los apostoles salían gozosos después de ser azotados (por ser dignos de sufrir por el Nombre)